D
Daniela Muñoz Solano
Guest
Cada año las y los costarricenses pagan más de ₡1.100.000 en sobreprecios de bienes y servicios a causa de la mala gestión que hace el Gobierno de su deuda. Así lo terminó un estudio realizado por los economistas del Observatorio del Mercado y los Derechos del Consumidor (Omercon).
El grupo de especialistas realizó un estudio titulado “Evidencia de mercados imperfectos y necesidad de rectificación para una sociedad viable” en el que analizaron las causas del alto costo de la vida y la concentración desigual del ingreso en Costa Rica, al tiempo que realizaron propuestas para enfrentar estas problemáticas.
El estudio realizó una comparación del costo de la vida en distintas ciudades del mundo considerando los rubros de alimentación, vivienda, ropa, transporte, cuidado personal y entretenimiento, y reveló que vivir en San José de Costa Rica es más caro que hacerlo en ciudades como Panamá, Panamá; Santiago, Chile; o Lisboa, Portugal.
También se realizó una comparación con Seúl (Corea del Sur), cuyo costo de la vida es semejante, y con Madrid, que por los costos de entretenimiento y vivienda resulta más caro a pesar de que rubros como comida, ropa, transporte y cuidado personal son decididamente más costosos en la capital costarricense.
Entre las razones que disparan el costo de la vida en el país una de las más importantes es el precio de la deuda pública —es decir, los intereses que se pagan por la deuda del Estado, no la deuda en sí misma— que recae sobre todos los bienes y servicios que adquieren los costarricenses.
Según los mismos datos del Estado costarricense, a finales del 2015 se pagaba por la deuda pública una tasa de interés promedio de 6,03% mientras que durante el 2025 se pagó en promedio una tasa de cerca del 8,4%.
A pesar de eso, el año cerró con un nivel de deuda pública significativamente menor a años anteriores, lo que hace evidente que el problema no es el tamaño de la deuda en sí, sino lo cara que se paga. Este hallazgo es especialmente relevante si se comparan las tasas de interés que pagan otros países.
Utilizando como fuentes los ministerios de Hacienda, secretaría, del tesoro, ministerio de Finanzas o Economía y bancos centrales de distintos países, el investigador Luis Carlos Olivares concluyó que Costa Rica tiene una deuda mucho más cara que regiones como la Unión Europea, pero que también paga más que países como Chile, Guatemala y Uruguay.
Específicamente, el especialista analizó los datos tomando en cuenta el poder adquisitivo de cada uno de los países estudiados y los intereses que se pagan anualmente por la deuda para ajustar los datos a la realidad económica y demográfica de cada país, y determinó que Costa Rica gasta 3,6% del producto interno bruto (PIB) en promedio en pagar intereses anuales. Eso es bastante superior a lo que, por ejemplo, gasta Chile (2.30%), que destina un 1,4% menos del PIB en pagar deuda, Guatemala (1.8% y 2.2%) se ahorra entre un 1,4% y 1,8% del PIB por año en este rubro y Uruguay (2% y 2.5%) entre 1,1% y un 1,6%.
El costo anual de estos altos intereses se refleja en los sobreprecios de los bienes y servicios que adquieren los ciudadanos, que según estableció el estudio son de ₡1.103.000 anuales.
Intereses encarecen nuestra vida
“Esos sobreprecios los pagamos todos los costarricenses anualmente, por eso usted ve que tal vez sube el empleo y bajan algunos indicadores de pobreza, pero la gente sigue percibiendo que la plata no alcanza, por supuesto que no va a alcanzar”, dijo Olivares, y agrega que todo esto es por mala gestión de la deuda.
Para empezar, Olivares explica que el costo de los intereses de la deuda de los países depende de su desempeño económico y también de su reputación como países riesgosos o no. Así, los países con mucha producción y bajo riesgo pueden acceder a tasas de interés más atractivas, pero, mientras peor desempeño económico tenga una nación y más riesgoso sea prestarle (por el peligro de que no pueda pagar), más costosos son los préstamos a los que puede acceder.
“Lo que afuera se percibe de nosotros nos está encareciendo la vida. Nuestra deuda es más cara y ese costo se transmite a través de la economía a todos los costarricenses”, resume el especialista.
Este alto costo de la deuda, detalló Olivares, es producto de la debilidad de una economía con mercados que tienen tintes oligopólicos o incluso monopolísticos, y de que el país se ha percibido internacionalmente como uno con “cierta dificultad” para pagar sus deudas.
Sobre esto, dijo, hay distintas medidas que pueden tomarse, como conciliar los sobreprecios de la deuda, tal y como lo hizo Argentina aun siendo un país de alto riesgo; o bien, mejorar el funcionamiento de los mercados para optimizar la economía y que podamos “demostrarle al mundo que somos un país con un PIB bullente, un país que puede pagar su deuda”.
También, según el economista, exdiputado y exministro Welmer Ramos es necesario considerar que el Gobierno se financia mayormente en un mercado interno que tiene rasgos de oligopolio lo que debilita la competencia y que requiere autorización legislativa calificada para adquirir deuda en el extranjero, “lo que restringe la posibilidad de buscar condiciones más favorables en el mercado global”.
Para Olivares, estos mecanismos de aprobación deben ser modificados, aunque asegura que las alternativas legislativas que se han presentado (una por parte de la exdiputada Laura Guido y otra por parte del exministro de Hacienda Nogui Acosta) para ese fin han sido abusivas, pues han pretendido mucho más que solo simplificar el proceso de aprobación de los empréstitos en el extranjero.
Welmer Ramos agregó que el problema del costo de la deuda se agrava aún más cuando se contempla que Costa Rica tiene una carga tributaria inferior al promedio de sus pares en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) “aproximadamente diez puntos porcentuales por debajo”.
“Con ingresos relativamente bajos, el servicio de la deuda absorbe una proporción mayor del presupuesto. Así, el alto costo financiero desplaza recursos que podrían destinarse a educación, salud, infraestructura o vivienda”, explicó el exministro de Economía.
Ramos también apuntó que es paradójico que esto suceda cuando el país no carece en absoluto de ahorro interno, pues las operadoras de pensiones mantienen inversiones en el extranjero por montos que superan el 11% del PIB en activos, mientras el Gobierno paga, también afuera, tasas superiores al 8,0%.
“Esta desconexión entre financiamiento público y ahorro institucional refleja una falla estructural: la falta de un mercado de capitales medianamente estructurado”, detalla.
UNIVERSIDAD consultó al Ministerio de Hacienda cómo se está administrando la deuda, las razones por las cuales después de años de enfocarnos —en palabras de los actuales gobernantes— en “reemplazar deuda cara por deuda barata” seguimos teniendo una deuda tan cara y qué medidas macroeconómicas se están tomando para abaratar el costo de vida de los costarricenses, pero al cierre de esta edición no se recibió respuesta alguna.
La entrada Mala gestión de la deuda del Gobierno le cuesta más de ₡1.100.000 por año a cada costarricense aparece primero en Semanario Universidad.
Sigue leyendo...