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Giovanna Alvear
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La madrugada de este lunes 5 de enero de 2026, un bus de transporte interprovincial se incendió mientras circulaba desde Baños de Agua Santa hacia Tena, en la provincia de Napo. La emergencia obligó a evacuar de manera inmediata a más de 25 pasajeros que viajaban en la unidad, identificada como Baños, disco 121. El hecho ocurrió en plena carretera y generó momentos de angustia entre los ocupantes.
Las llamas consumieron por completo el vehículo, que quedó reducido a cenizas ante la mirada de los pasajeros. Muchos de ellos se ubicaron a los costados de la vía, mientras observaban cómo el fuego avanzaba sin que pudieran rescatar sus pertenencias. Hasta el momento, no se reportan personas heridas, pero el incidente expuso un alto riesgo para la vida de quienes se encontraban a bordo.
Las primeras indagaciones apuntan a una posible falta de mantenimiento del bus interprovincial. Las autoridades analizan las condiciones mecánicas de la unidad para determinar qué originó el incendio. El estado del vehículo y los controles previos forman parte de la investigación inicial.
Este no es un hecho aislado. En Ecuador se han registrado otros incidentes similares con buses de transporte de pasajeros, lo que ha encendido alertas sobre la seguridad en las carreteras. Los usuarios del transporte público interprovincial enfrentan riesgos que, en varios casos, se relacionan con deficiencias en la revisión técnica de las unidades.
El incendio del bus Baños, disco 121, reaviva el debate sobre la responsabilidad de las operadoras y la necesidad de controles más estrictos. Los pasajeros afectados señalaron que la evacuación se realizó en medio del pánico, mientras el fuego se propagaba rápidamente por la estructura del vehículo.
Tras lo ocurrido, se espera un pronunciamiento oficial de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) sobre este caso y otros incidentes similares. La entidad es la encargada de regular y controlar el transporte terrestre en el país, así como de supervisar las revisiones mecánicas obligatorias.
El caso plantea un riesgo inminente para los usuarios del transporte público, especialmente si se confirman fallas en el control mecánico de las unidades. La falta de pronunciamientos oportunos y de acciones correctivas podría agravar este tipo de situaciones en las vías del país.
De acuerdo con estimaciones preliminares, el bus incendiado corresponde a un modelo Scania G6, cuyo valor aproximado alcanza los 270 000 dólares. La pérdida material es considerable, pero el mayor impacto recae en el peligro al que estuvieron expuestos los pasajeros durante el siniestro. Las investigaciones continúan para esclarecer responsabilidades y evitar que hechos similares se repitan.
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Las llamas consumieron por completo el vehículo, que quedó reducido a cenizas ante la mirada de los pasajeros. Muchos de ellos se ubicaron a los costados de la vía, mientras observaban cómo el fuego avanzaba sin que pudieran rescatar sus pertenencias. Hasta el momento, no se reportan personas heridas, pero el incidente expuso un alto riesgo para la vida de quienes se encontraban a bordo.
Sospechas sobre fallas mecánicas y mantenimiento
Las primeras indagaciones apuntan a una posible falta de mantenimiento del bus interprovincial. Las autoridades analizan las condiciones mecánicas de la unidad para determinar qué originó el incendio. El estado del vehículo y los controles previos forman parte de la investigación inicial.
Este no es un hecho aislado. En Ecuador se han registrado otros incidentes similares con buses de transporte de pasajeros, lo que ha encendido alertas sobre la seguridad en las carreteras. Los usuarios del transporte público interprovincial enfrentan riesgos que, en varios casos, se relacionan con deficiencias en la revisión técnica de las unidades.
El incendio del bus Baños, disco 121, reaviva el debate sobre la responsabilidad de las operadoras y la necesidad de controles más estrictos. Los pasajeros afectados señalaron que la evacuación se realizó en medio del pánico, mientras el fuego se propagaba rápidamente por la estructura del vehículo.
La comunidad exige vigilancia al estado del transporte
Tras lo ocurrido, se espera un pronunciamiento oficial de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) sobre este caso y otros incidentes similares. La entidad es la encargada de regular y controlar el transporte terrestre en el país, así como de supervisar las revisiones mecánicas obligatorias.
El caso plantea un riesgo inminente para los usuarios del transporte público, especialmente si se confirman fallas en el control mecánico de las unidades. La falta de pronunciamientos oportunos y de acciones correctivas podría agravar este tipo de situaciones en las vías del país.
De acuerdo con estimaciones preliminares, el bus incendiado corresponde a un modelo Scania G6, cuyo valor aproximado alcanza los 270 000 dólares. La pérdida material es considerable, pero el mayor impacto recae en el peligro al que estuvieron expuestos los pasajeros durante el siniestro. Las investigaciones continúan para esclarecer responsabilidades y evitar que hechos similares se repitan.
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