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Giovanni Astudillo
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Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó la primera fotografía de Nicolás Maduro capturado el sábado 3 de enero de 2026 y luciendo un conjunto deportivo de Nike, la reacción fue casi inmediata de consumidores e internautas.
Iniciaron búsquedas en el sitio web de Nike para conocer y difundir en redes sociales el precio y características del jacket y joggers Nike Tech. Lo mismo ocurrió en la noche cuando llegó a Nueva York luciendo una camiseta RTX Patriot Blue de Origin.
En el ecosistema actual de marketing digital, branding global y comunicación estratégica, no toda exposición responde a una campaña diseñada. Así lo explica Efrén Ortiz, consultor empresarial en marketing y transformación digital.
Según él, a diferencia de las estrategias tradicionales de marketing planificado, donde existen objetivos, mensajes, tiempos y métricas claras, en este caso las marcas se ven arrastradas por la coyuntura. No una planificación previa y, sin embargo, la exposición es global, inmediata y potencialmente riesgosa para la reputación de marca.
Uno de los primeros errores conceptuales es asumir que se trata de product placement. En marketing, este recurso implica una decisión consciente: integrar una marca dentro de una escena diseñada estratégicamente para una audiencia específica. Nada de eso ocurrió en este caso, dice Ortiz.
Las imágenes difundidas por Donald Trump, donde aparece Nicolás Maduro usando prendas de marcas reconocidas, no responden a ningún acuerdo comercial. Sin embargo, las audiencias hicieron la asociación de manera inmediata, impulsadas por códigos culturales, reconocimiento visual y consumo digital acelerado.
Ante este tipo de crisis de comunicación no planificada, las marcas enfrentan dos opciones estratégicas claras, señala Ortiz. La primera es entrar en la conversación pública, reaccionar y capitalizar la visibilidad. La segunda es optar por el silencio estratégico.
Ambas decisiones conllevan riesgos. Participar implica analizar el ADN de marca, la naturaleza ideológica del debate y las posibles reacciones de audiencias polarizadas. Callar, en cambio, puede ser interpretado como neutralidad, pero también como una oportunidad perdida, agrega el experto.
El caso es ilustrativo al comparar a Nike y Origin Blue. Dos marcas vinculadas al outfit de Maduro, pero con posicionamientos, audiencias y escalas completamente distintas.
En el caso de Nike, las búsquedas del Nike Tech Fleece se dispararon. Aunque se trata de una prenda lanzada en 2013, con tecnología térmica y diseño funcional, el producto volvió al centro de la conversación digital en 2026, explica Ortiz. “El efecto fue claro: incremento de búsquedas, agotamiento de stock y redescubrimiento de atributos”.
Nike decidió no pronunciarse.
Para una marca global como Nike, con consumidores en múltiples contextos culturales, ideológicos y políticos, cualquier pronunciamiento puede generar un efecto rebote negativo. La asociación involuntaria extrema puede ser interpretada de formas opuestas según el mercado.
Así lo explica Tania Chiriboga, Managing Director de UM Ecuador, quien destaca que el silencio otorga ambigüedad y permite que sean los consumidores quienes construyan el significado.
En contraste, Origin Blue, una marca de nicho asociada a valores como defensa, patriotismo y estética militar en Estados Unidos, optó por entrar en la conversación. La ironía —un líder antiestadounidense usando ropa de fabricación americana— encajó perfectamente con su narrativa, resalta Ortiz.
La marca publicó en X que su producto se había agotado y habilitó la opción de preorden, empujando a los usuarios directamente al embudo de ventas. Según Ortiz, se trata de una jugada clara de newsjacking, una técnica que aprovecha eventos noticiosos de alto impacto.
El término newsjacking fue acuñado en 2011 por David Meerman Scott y describe la práctica de intervenir estratégicamente durante el ciclo inicial de una noticia de último momento.
La ventana de oportunidad es corta. Si la marca habla demasiado tarde, el mensaje se pierde. Si lo hace después del pico de interés, corre el riesgo de parecer oportunista o desactualizada. Además, la viralidad es intensa, pero pasajera, explica Ortiz.
El gran riesgo para marcas como Origin es operativo y estratégico. ¿Qué ocurre si la demanda inicial impulsa producción, logística y distribución, pero luego el interés cae? Cancelaciones, exceso de inventario y sobrecostos son escenarios posibles, dice Ortiz.
Por eso, Ortiz y Chiriboga coinciden en que no basta con subirse a la conversación. El verdadero reto está en sostener una estrategia posterior que convierta la visibilidad coyuntural en crecimiento sostenible de marca.
Este caso demuestra que la viralidad no es azar, sino un fenómeno que exige lectura estratégica, gestión de riesgos y comprensión profunda del contexto cultural, concuerdan Chiriboga y Ortiz.
En un mundo hiperconectado, una sola imagen puede activar búsquedas globales, agotar stock y poner a prueba la coherencia de una marca.
Chiriboga añade que, en un entorno tan globalizado, el rol del sitio web y el e-commerce es determinante. Hoy los usuarios identifican una prenda en segundos, buscan precio, disponibilidad y puntos de venta. Si la información no es clara o la plataforma no responde, la marca pierde el momento y la oportunidad comercial.
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Iniciaron búsquedas en el sitio web de Nike para conocer y difundir en redes sociales el precio y características del jacket y joggers Nike Tech. Lo mismo ocurrió en la noche cuando llegó a Nueva York luciendo una camiseta RTX Patriot Blue de Origin.
En el ecosistema actual de marketing digital, branding global y comunicación estratégica, no toda exposición responde a una campaña diseñada. Así lo explica Efrén Ortiz, consultor empresarial en marketing y transformación digital.
Según él, a diferencia de las estrategias tradicionales de marketing planificado, donde existen objetivos, mensajes, tiempos y métricas claras, en este caso las marcas se ven arrastradas por la coyuntura. No una planificación previa y, sin embargo, la exposición es global, inmediata y potencialmente riesgosa para la reputación de marca.
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¿Por qué no es product placement ni estrategia publicitaria?
Uno de los primeros errores conceptuales es asumir que se trata de product placement. En marketing, este recurso implica una decisión consciente: integrar una marca dentro de una escena diseñada estratégicamente para una audiencia específica. Nada de eso ocurrió en este caso, dice Ortiz.
Las imágenes difundidas por Donald Trump, donde aparece Nicolás Maduro usando prendas de marcas reconocidas, no responden a ningún acuerdo comercial. Sin embargo, las audiencias hicieron la asociación de manera inmediata, impulsadas por códigos culturales, reconocimiento visual y consumo digital acelerado.
Dos caminos posibles para las marcas expuestas
Ante este tipo de crisis de comunicación no planificada, las marcas enfrentan dos opciones estratégicas claras, señala Ortiz. La primera es entrar en la conversación pública, reaccionar y capitalizar la visibilidad. La segunda es optar por el silencio estratégico.
Ambas decisiones conllevan riesgos. Participar implica analizar el ADN de marca, la naturaleza ideológica del debate y las posibles reacciones de audiencias polarizadas. Callar, en cambio, puede ser interpretado como neutralidad, pero también como una oportunidad perdida, agrega el experto.
Nike y Origin tuvieron dos estrategias distintas
El caso es ilustrativo al comparar a Nike y Origin Blue. Dos marcas vinculadas al outfit de Maduro, pero con posicionamientos, audiencias y escalas completamente distintas.
En el caso de Nike, las búsquedas del Nike Tech Fleece se dispararon. Aunque se trata de una prenda lanzada en 2013, con tecnología térmica y diseño funcional, el producto volvió al centro de la conversación digital en 2026, explica Ortiz. “El efecto fue claro: incremento de búsquedas, agotamiento de stock y redescubrimiento de atributos”.
Nike decidió no pronunciarse.
La cautela como estrategia de marca global
Para una marca global como Nike, con consumidores en múltiples contextos culturales, ideológicos y políticos, cualquier pronunciamiento puede generar un efecto rebote negativo. La asociación involuntaria extrema puede ser interpretada de formas opuestas según el mercado.
Así lo explica Tania Chiriboga, Managing Director de UM Ecuador, quien destaca que el silencio otorga ambigüedad y permite que sean los consumidores quienes construyan el significado.
Origin Blue y el aprovechamiento del momento
En contraste, Origin Blue, una marca de nicho asociada a valores como defensa, patriotismo y estética militar en Estados Unidos, optó por entrar en la conversación. La ironía —un líder antiestadounidense usando ropa de fabricación americana— encajó perfectamente con su narrativa, resalta Ortiz.
La marca publicó en X que su producto se había agotado y habilitó la opción de preorden, empujando a los usuarios directamente al embudo de ventas. Según Ortiz, se trata de una jugada clara de newsjacking, una técnica que aprovecha eventos noticiosos de alto impacto.
Welcome to America. Unfortunately, our “Patriot Blue” RTX shirt won’t be shipping 'till spring. But they are available for Pre-order! https://t.co/6uSplteHM5 pic.twitter.com/ELvhFTDQ6d
— ORIGIN (@ORIGINBJJ) January 4, 2026
¿Qué es el newsjacking y por qué es riesgoso?
El término newsjacking fue acuñado en 2011 por David Meerman Scott y describe la práctica de intervenir estratégicamente durante el ciclo inicial de una noticia de último momento.
La ventana de oportunidad es corta. Si la marca habla demasiado tarde, el mensaje se pierde. Si lo hace después del pico de interés, corre el riesgo de parecer oportunista o desactualizada. Además, la viralidad es intensa, pero pasajera, explica Ortiz.
El desafío de sostener la atención más allá del pico
El gran riesgo para marcas como Origin es operativo y estratégico. ¿Qué ocurre si la demanda inicial impulsa producción, logística y distribución, pero luego el interés cae? Cancelaciones, exceso de inventario y sobrecostos son escenarios posibles, dice Ortiz.
Por eso, Ortiz y Chiriboga coinciden en que no basta con subirse a la conversación. El verdadero reto está en sostener una estrategia posterior que convierta la visibilidad coyuntural en crecimiento sostenible de marca.
Una lección para el marketing contemporáneo
Este caso demuestra que la viralidad no es azar, sino un fenómeno que exige lectura estratégica, gestión de riesgos y comprensión profunda del contexto cultural, concuerdan Chiriboga y Ortiz.
En un mundo hiperconectado, una sola imagen puede activar búsquedas globales, agotar stock y poner a prueba la coherencia de una marca.
Chiriboga añade que, en un entorno tan globalizado, el rol del sitio web y el e-commerce es determinante. Hoy los usuarios identifican una prenda en segundos, buscan precio, disponibilidad y puntos de venta. Si la información no es clara o la plataforma no responde, la marca pierde el momento y la oportunidad comercial.
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