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Este nivel récord de deuda refleja una combinación de factores: políticas fiscales expansivas en países desarrollados, estímulos a la actividad económica, emisión de deuda en mercados emergentes y un entorno global de tasas de interés que, aunque en algunos casos se ha moderado, no ha contenido la expansión del crédito.
El motor del endeudamiento: gobiernos y mercados maduros.
Los datos del IIF citados en el informe revelan que los mercados desarrollados explican más de US$ 230 billones del total, concentrando la mayor parte del crecimiento reciente. En particular, China y Estados Unidos volvieron a registrar los aumentos nominales más significativos en deuda pública, seguidos por Francia, Italia y Brasil.
El crecimiento del endeudamiento en estos países obedece, en gran medida, a déficits fiscales persistentes y a paquetes de estímulo que han buscado sostener la actividad económica frente a presiones inflacionarias, cambios en las cadenas de suministro y la transición global hacia energías limpias y tecnologías disruptivas.
El IIF advierte que, en algunos casos, estos déficits y la creciente carga de intereses podrían limitar la capacidad de maniobra fiscal en los próximos años.
Deuda pública: pago de intereses demandó US$ 77,6 millones más que el año pasado
Aunque el crecimiento del endeudamiento global está dominado por economías maduras, América Latina no queda al margen de esta tendencia.
El informe del IIF destaca que las economías emergentes han acumulado US$ 115,1 billones en deuda total, en buena parte reflejo de necesidades de financiamiento gubernamental y del sector privado.
Dentro de la región, la carga de deuda varía considerablemente de un país a otro. Brasil, el mayor emisor en términos absolutos, presenta una deuda pública equivalente al 90,9% de su PIB, uno de los niveles más altos de la región.
El Salvador (87,6%), Argentina (76,7%) y Colombia (67,4%) también muestran ratios elevados, mientras que naciones como Chile (43,6%) y Perú (31,6%) mantienen posiciones relativamente más moderadas. Paraguay no figura en el reporte del Instituto de Finanzas Internacionales; sin embargo, de acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la Deuda Sector Público Total (DSPT) a septiembre de 2025 ascendió a US$ 19,919.8 millones, equivalente al 41.1 del PIB.
Al considerar solo los compromisos de la Administración Central, la deuda totalizó US$ 17,677.8 millones, representando el 88,7% del total y 36,5% del PIB.
En términos absolutos, la composición del endeudamiento en América Latina incluye no solo la deuda soberana, sino también compromisos corporativos y de los hogares.
El endeudamiento corporativo no financiero de la región representa, en promedio, el 38,8% del PIB, con Chile liderando este componente, lo que subraya la importancia de los mercados locales de crédito y de las empresas privadas en la dinámica global de deuda.
Imparable aumento de la deuda pública
Además, el endeudamiento de los hogares en América Latina alcanza el 24,2% del PIB, con Chile (43,7%) y Costa Rica (27,9%) como los países con los niveles más altos de deuda de los hogares en relación con su producción económica.
Estas cifras reflejan una combinación de acceso al crédito al consumo, condiciones macroeconómicas y tendencias de financiación interna. En tanto que, en el sector financiero, Brasil y Chile figuran 39% y 49,3%, respectivamente, precisa el informe.
El crecimiento constante de la deuda global y regional plantea desafíos persistentes. En economías avanzadas, el riesgo de presiones fiscales adicionales -como potenciales fallos legales o revisiones de políticas impositivas- podría aumentar la necesidad de emitir nueva deuda o refinanciar vencimientos a costos más altos.
En países emergentes, la dependencia de financiamiento externo en moneda fuerte puede agravar la vulnerabilidad ante choques cambiarios o alzas en las tasas internacionales.
A nivel regional, América Latina enfrenta un doble reto: equilibrar las necesidades de inversión pública y social con la sostenibilidad de sus niveles de deuda, al tiempo que continúa fortaleciendo sus mercados financieros internos para reducir la vulnerabilidad ante giros bruscos en los flujos de capital.
Deuda pública ya aumentó en más de US$ 3.794 millones con este gobierno
Finalmente, el panorama del endeudamiento global que arroja el informe del IIF es una radiografía de un mundo financieramente entrelazado y altamente apalancado, donde las decisiones de política económica de las grandes economías y las condiciones de acceso al crédito internacional seguirán teniendo un impacto directo en la trayectoria económica de países emergentes y de mercados en desarrollo.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
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El motor del endeudamiento: gobiernos y mercados maduros.
Los datos del IIF citados en el informe revelan que los mercados desarrollados explican más de US$ 230 billones del total, concentrando la mayor parte del crecimiento reciente. En particular, China y Estados Unidos volvieron a registrar los aumentos nominales más significativos en deuda pública, seguidos por Francia, Italia y Brasil.
El crecimiento del endeudamiento en estos países obedece, en gran medida, a déficits fiscales persistentes y a paquetes de estímulo que han buscado sostener la actividad económica frente a presiones inflacionarias, cambios en las cadenas de suministro y la transición global hacia energías limpias y tecnologías disruptivas.
El IIF advierte que, en algunos casos, estos déficits y la creciente carga de intereses podrían limitar la capacidad de maniobra fiscal en los próximos años.
Deuda pública: pago de intereses demandó US$ 77,6 millones más que el año pasado
América Latina: endeudamiento público y tensiones estructurales
Aunque el crecimiento del endeudamiento global está dominado por economías maduras, América Latina no queda al margen de esta tendencia.
El informe del IIF destaca que las economías emergentes han acumulado US$ 115,1 billones en deuda total, en buena parte reflejo de necesidades de financiamiento gubernamental y del sector privado.
Dentro de la región, la carga de deuda varía considerablemente de un país a otro. Brasil, el mayor emisor en términos absolutos, presenta una deuda pública equivalente al 90,9% de su PIB, uno de los niveles más altos de la región.
El Salvador (87,6%), Argentina (76,7%) y Colombia (67,4%) también muestran ratios elevados, mientras que naciones como Chile (43,6%) y Perú (31,6%) mantienen posiciones relativamente más moderadas. Paraguay no figura en el reporte del Instituto de Finanzas Internacionales; sin embargo, de acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la Deuda Sector Público Total (DSPT) a septiembre de 2025 ascendió a US$ 19,919.8 millones, equivalente al 41.1 del PIB.
Al considerar solo los compromisos de la Administración Central, la deuda totalizó US$ 17,677.8 millones, representando el 88,7% del total y 36,5% del PIB.
En términos absolutos, la composición del endeudamiento en América Latina incluye no solo la deuda soberana, sino también compromisos corporativos y de los hogares.
El endeudamiento corporativo no financiero de la región representa, en promedio, el 38,8% del PIB, con Chile liderando este componente, lo que subraya la importancia de los mercados locales de crédito y de las empresas privadas en la dinámica global de deuda.
Imparable aumento de la deuda pública
Además, el endeudamiento de los hogares en América Latina alcanza el 24,2% del PIB, con Chile (43,7%) y Costa Rica (27,9%) como los países con los niveles más altos de deuda de los hogares en relación con su producción económica.
Estas cifras reflejan una combinación de acceso al crédito al consumo, condiciones macroeconómicas y tendencias de financiación interna. En tanto que, en el sector financiero, Brasil y Chile figuran 39% y 49,3%, respectivamente, precisa el informe.
El crecimiento constante de la deuda global y regional plantea desafíos persistentes. En economías avanzadas, el riesgo de presiones fiscales adicionales -como potenciales fallos legales o revisiones de políticas impositivas- podría aumentar la necesidad de emitir nueva deuda o refinanciar vencimientos a costos más altos.
En países emergentes, la dependencia de financiamiento externo en moneda fuerte puede agravar la vulnerabilidad ante choques cambiarios o alzas en las tasas internacionales.
A nivel regional, América Latina enfrenta un doble reto: equilibrar las necesidades de inversión pública y social con la sostenibilidad de sus niveles de deuda, al tiempo que continúa fortaleciendo sus mercados financieros internos para reducir la vulnerabilidad ante giros bruscos en los flujos de capital.
Deuda pública ya aumentó en más de US$ 3.794 millones con este gobierno
Finalmente, el panorama del endeudamiento global que arroja el informe del IIF es una radiografía de un mundo financieramente entrelazado y altamente apalancado, donde las decisiones de política económica de las grandes economías y las condiciones de acceso al crédito internacional seguirán teniendo un impacto directo en la trayectoria económica de países emergentes y de mercados en desarrollo.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
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