Galería UCR presenta sus primeras exposiciones del 2026 que dialogan sobre lo íntimo, la naturaleza y la memoria

  • Empezar tema Empezar tema Joel Porras Hernández
  • Fecha de inicio Fecha de inicio
J

Joel Porras Hernández

Guest
Galeria-UCR.-Primera-expo-2026-1024x576.png

La Galería de la Universidad de Costa Rica (UCR) abre la temporada de exposiciones 2026 presentando de manera simultánea tres exposiciones que invitan al público a transitar entre lo íntimo, lo político y lo colectivo.

Las muestras estarán disponibles para su contemplación a partir del 19 de enero y hasta el 11 de marzo del 2026, en el Edificio Administrativo B, ubicado en la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio de la UCR.

El arte desarrollado por los artistas Ricardo Rodríguez, Anna Matteucci Wo Ching y una exposición colectiva del grupo Estigma proponen una reflexión profunda sobre el gesto, lo vivo y la memoria desde lenguajes y sensibilidades distintas.

Lo que el gesto siembra

La primera de las muestras se denomina Lo que el gesto siembra, del artista ramonense Ricardo Rodríguez Chaves, quien cuenta con una amplia trayectoria en el mundo del arte y la docencia universitaria. En esta exposición, él propone el acto de pintar como una práctica de cuidado y observación atenta, donde el gesto adquiere mayor relevancia que la imagen final.

“Pintar es, para mí, un acto íntimo y expansivo a la vez. El trazo, la pincelada y la mancha que se expresa sobre un lienzo contiene la fuerza de lo vivido y lo observado. Lo que el gesto siembra establece una metáfora donde la pintura opera como una siembra: la gestualidad del trazo es la semilla, y el color, su tierra fértil. No se trata de representar flores o jardines como si fueran objetos fijos o exteriores, sino de hacer brotar, desde el cuerpo y la memoria, aquello que se gesta en la acción misma de pintar”, explicó Rodríguez sobre la exposición.

A través de trazos, pinceladas y manchas, Rodríguez construye un jardín pictórico en el que los motivos botánicos funcionan como extensiones de su cuerpo y su memoria.

El color y la gestualidad evocan la tierra fértil y el crecimiento orgánico, a la vez que abrazan tanto la belleza como el desorden propio de un jardín vivo. La muestra se articula como una experiencia sensorial que devuelve la mirada hacia lo natural y lo cotidiano desde una perspectiva íntima y afectiva.

“En cada uno de los cuadros que compone esta muestra se ensaya una poética del gesto en donde la mancha no es error, es indicio. En este sentido, pintar se parece más a sembrar que a construir, en donde el artista no domina, sino que acompaña. La pintura aquí no busca la representación mimética del mundo floral. El foco está en evocar, sugerir, permitir que algo acontezca en la tela como acontece en un jardín: con belleza, pero también con desorden, con espontaneidad, con vida”, recalcó Rodríguez en el texto descriptivo de las obras.

Futuro próximo

La exposición Futuro próximo, de la artista e investigadora Anna Matteucci Wo Ching, surge como un proyecto visual iniciado durante el confinamiento global de 2020.

La serie examina el impacto emocional y político de la pandemia, y pone en tensión los mecanismos de control, la vigilancia tecnológica y las transformaciones en las nociones de intimidad y contacto, así lo reafirma la artista Matteucci Wo Ching.

A través del dibujo, el “collage” y la pintura, Matteucci presenta figuras híbridas que fusionan lo humano con lo animal y lo vegetal, de modo que descentra la figura humana y cuestiona las jerarquías entre especies.

Más que documentar una crisis, la muestra se plantea como un ejercicio de imaginación política que reflexiona sobre la posibilidad de reconfigurar lo vivo y ensayar nuevas alianzas afectivas y ecológicas para habitar el futuro.

“La pandemia de COVID-19 ha generado un imaginario artístico amplio, el cual ha sido abordado en múltiples exposiciones y proyectos desde el 2020, por lo cual se ha convertido en un tema recurrente en la práctica de numerosas personas artistas. Más que un tema cerrado, la crisis desatada por la pandemia continúa siendo una experiencia que exhorta y convoca. Esta insistencia señala que, aún hoy, seis o siete años después, seguimos lidiando con el trauma colectivo que implicó aquel alto abrupto en el camino: el quiebre de la rutina, la fragilidad expuesta de los cuerpos, la reconfiguración forzada de nuestras relaciones de dependencia con la tecnología y la evidencia brutal de un capitalismo voraz que dejó en jaque a los sistemas de salud pública a nivel mundial”, reseñó Sofía Vindas Solano en el texto curatorial de la obra.

Exposición colectiva

Completa el recorrido la muestra colectiva Cartografías de lo íntimo: el grabado como huella y cicatriz entrañable de la memoria, que reúne el trabajo de Chesly Coronado, Aurel Matamoros, Vanessa Castro, Daniel Romero, Yensy Cordero y Giulianna Borge, integrantes del colectivo Estigma.

Desde diversas técnicas de la gráfica impresa como la xilografía, la litografía, la cromoxilografía y el grabado en metal, la exposición aborda el grabado como una herramienta de transformación social y construcción de comunidad.

“Cada estampa constituye un volver sobre lo vivido, que no pretende reconstruir con exactitud, sino señalar fisuras, ausencias y memorias que lo atraviesan. En este sentido, cada pieza se convierte en un mapa afectivo, íntimo, en la huella de un recuerdo o en la inscripción de una experiencia que insiste en permanecer. Por ello, el grabado es entendido como corte, huella y cicatriz, dialoga con la memoria al dejar marcas que, como los recuerdos, se repiten sin ser nunca idénticos. Se conforma en la memoria la cual, al igual que el grabado, no es lineal ni transparente, está hecha de capas, repeticiones, presiones, borraduras y marcas. Se erige como un impulso a volver sobre el recuerdo y transformarlo en una imagen”, explicaron desde el grupo artístico.

Las obras trazan mapas sensibles donde la memoria, el dolor, lo cotidiano y la experiencia personal se inscriben como huellas y cicatrices. Con una sólida congruencia entre técnica y concepto, Estigma propone una lectura del grabado como un espacio donde lo individual y lo colectivo se entrelazan, a fin de invitar al público a reconocerse en esas narrativas visuales.

“Cada obra plástica se ofrece como un intento de volver sobre el recuerdo para transformarlo, haciéndolo visible, sensible y expresado, transformado en una imagen que es parte de un plano íntimo propio que permite al sujeto regresar y remitirse a experiencias trazadas en la memoria, permitiéndole su exploración. Estos elementos permiten que las obras dialoguen entre ellas desde lo entrañable de la huella, hasta la huella a la cicatriz y las implicaciones semióticas relacionadas a ambas que nos permiten navegar las memorias por medio de un mapa íntimo brindado por el sujeto mismo”, concluye el grupo Estigma.

La entrada Galería UCR presenta sus primeras exposiciones del 2026 que dialogan sobre lo íntimo, la naturaleza y la memoria aparece primero en Semanario Universidad.

Sigue leyendo...
 
Atras
Superior