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Laura Martínez Quesada
Guest
Fundar y construir una institución o empresa pública no es cosa fácil. La más exitosa fue quizá el ICE, tanto en el campo eléctrico, como en el de telecomunicaciones, pues asumió ambos servicios prácticamente de cero y en tres décadas llevó a este país a disputar uno de los primeros lugares en Latinoamérica, con una cobertura nacional en ambos campos.
Pero destruirla o depreciarla, como ha hecho este gobierno con la marca Kolbi (ICE Telecomunicaciones), haciéndola pasar de un primer lugar a un segundo plano, y con un oscuro porvenir, le tomó muy poco tiempo.
Oscuro porvenir porque hoy solo ofrece un plan piloto con servicios 5G -que es el futuro-, muy restringido, una cobertura muy limitada y para una única marca de teléfonos -que requieren de doble SIM-, mientras la competencia los ofrece sin limitaciones: Liberty desde junio del 2024 y Claro desde setiembre del 2025.
¿Cómo lograron tal despropósito en una empresa tal sólida como el ICE? Estas son algunas de las estrategias.
- Nombró a políticos, no a técnicos, y aún peor, a personas “dóciles”, como jerarcas. Personas que obedecen órdenes al pie de la letra sin cuestionar. Caso típico, la reparación de la Pista del aeropuerto de Liberia, con el Decreto de Emergencia, No. 43.626, de julio del 2022, emitido para atender los daños de la Tormenta Tropical Bonnie, pero ampliado un año después, para incluir una pista que no fue afectada. O bien la compra de equipos 5G en el ICE, a cualquier otro proveedor menos al que podía ofrecer una solución inmediata y a menos de un 20% del precio, de la que el gobierno pretende adquirir.
- Si nombró a un jerarca que no obedeciera sus órdenes, lo cambió o lo obligó a renunciar, tal y como lo hizo con el de la CCSS o la Junta Directiva del Banco Nacional, solo dos ejemplos. Porque a la fecha lleva un récord histórico, 58 bajas de jerarcas,entre mayo del 2022 y julio del 2025.
- Procuró eliminar la oposición. Atacó a las personas y a las dependencias que auditan o defienden las instituciones, a la Auditoría del ICE y a la Contraloría -por ejemplo-, para acallarlas o al menos reducirlas al ostracismo.
- Hizo alianzas con gobiernos afines -populistas y autoritarios-, que siguen los mismos patrones de conducta en asuntos públicos. Por ejemplo, hizo que un gobierno amigo eliminara las VISAS de entrada a ese país, a los funcionarios “rebeldes, sindicalistas o no manipulables”, para intimidar y acallar sus voces.
- Hizo una conferencia de Prensa cada semana, y gritó a voz en cuello lo bien que lo estaban haciendo, que el ICE, por ejemplo, “estaba volando”, aunque meses después descubrimos que, si volaba, era hacia el despeñadero.
- Controló la pauta publicitaria, no con criterios técnicos (costo – beneficio). Por el contrario, la usó para premiar a sus amigos o a quienes aportaron recursos en la campaña electoral. Al final eso es lo que les importó, no posicionar la marca ni los servicios de las empresas del Estado.
- No dejó que los técnicos tomaran las decisiones, les ordenó qué y cómo hacerlo. Usó su autoritarismo para asegurarse que cumplieran sus órdenes, y si el jerarca no lo hizo, lo despidió.
- Aprovechó cualquier motivo, aunque solo fuera una excusa, para lograr sus propósitos, por ejemplo, la normativa técnica internacional, verbigracia el Convenio de Budapest, para prohibir soluciones técnicas que no favorecieran a amigos y contribuyentes al Partido.
- Adjudicó las licitaciones y las compras a sus adeptos y a representantes de casas extranjeras en manos de amigos y colaboradores de sus campañas políticas, no a las ofertas más baratas.
- No se dejó llevar por el mercado, ni por las necesidades del usuario, ni por la afectación a la marca Kolbi. No le interesó si los usuarios exigían servicios con tecnología 5G, en cambio ha retrasado la compra hasta poder adjudicar a empresas de partidarios y colaboradores, aunque cuando el ICE tenga una solución ya el mercado esté saturado.
- No hizo caso a la crítica, pues aún las personas más preparadas, los candidatos a la presidencia, por ejemplo, son unos “cerdos”. A la “prensa canalla” la trató de “malditos, sicarios políticos, asesinos a sueldo, banda y montón de lobos”. Así que la opinión pública nunca le preocupó y en todo caso, con propaganda la ha manipulado.
- Intentó cerrar la radio y la televisión. Usó su autoridad para que otros jerarcas -serviles- hicieran el trabajo sucio, por ejemplo, que sacaran a concurso una subasta con barreras de entrada prohibitivas. No le importó a libertad de prensa, la pluralidad de las ideas, ni el desprestigio internacional del país, antes prefirió cuidar su imagen y la de su gobierno, tratando de acallar la oposición.
- Denigró e insultó a quien se le opuso. Si le gritaron “fuera” en un acto público, envió la Fuerza Pública y sacó a los insurrectos. Trató por todos los medios de eliminar la oposición y a todos aquellos que desaprueban sus planes y las compras ordenadas por el gobierno a las instituciones.
- De todo lo malo de su gobierno culpó a los anteriores y a los órganos de control del Estado, por no dejarlo realizar sus “caprichos”, los que también repartió a sus amigos, con fondos del BCIE, por ejemplo. Repitió que los corruptos quieren llevarle la contraria, en perjuicio del pueblo, mientras vocifera que el único que los defiende es el gobierno, adquiriendo, por ejemplo, tecnologías celulares “novedosas” en 5G -como la Open RAN-, aunque le cueste al país 5 veces más.
- Mintió una y otra vez (aunque las mismas Instituciones del Estado lo han desmentido en muchas ocasiones), asumiendo que su popularidad lo inmuniza aun contra la verdad. Por ejemplo, vendiéndole al país la idea de que la tecnología 4G hay que desecharla por obsoleta, en vez de hacerle una actualización, como sí lo hizo la competencia.
En fin, son muchas las estrategias y las acciones que un día sí y otro también, ha implementado este gobierno para que hoy tengamos un ICE devaluado y con un horizonte sin esperanza, otrora una empresa modelo en Latinoamérica.
Kolbi perdió el primer lugar en servicios móviles en agosto del 2022, fue superado desde entonces por Liberty, y hoy aun Claro ofrece servicios de última tecnología (5G) sin limitaciones, mientras que el ICE no termina de decidir cómo hacerlo y está embarcado en una de sus peores aventuras financiero-comerciales, con una compra de más de $250 millones en equipos Open RAN, de muy limitada y dudosa operación en el mundo.
La entrada Estrategias para destruir una empresa del Estado aparece primero en Semanario Universidad.
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