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Marcos Vaca
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El Salvador cerró el 2025 con más de 4 millones de turistas, consolidándose como uno de los destinos emergentes más atractivos del mundo. Esta cifra no solo refleja un avance significativo en comparación con años anteriores, sino que también evidencia el impacto de una estrategia nacional que ha apostado por el turismo como motor económico.
Detrás del auge turístico se encuentra una combinación de factores: la mejora de la seguridad, la inversión pública y privada en infraestructura, y la imagen internacional del presidente Nayib Bukele, quien ha proyectado al país como un destino moderno y seguro, lo que ha despertado interés y curiosidad en mercados internacionales.
Una de las claves del éxito ha sido el posicionamiento de El Salvador como destino de surf. Playas como El Tunco, en La Libertad, se han convertido en íconos entre surfistas profesionales y aficionados. El país ha sido sede de torneos internacionales, atrayendo a deportistas, organizadores y fanáticos que, tras su paso, se convierten en promotores espontáneos del destino.
Esta estrategia no solo ha fortalecido la marca país, sino que ha dinamizado sectores como el alojamiento, el transporte turístico, la gastronomía y los servicios especializados.
La ministra de Turismo, Morena Valdez, estimó que El Salvador generó más de 3 500 millones de dólares en divisas en 2025 solo en el sector turístico. Esta cifra considera toda la cadena de valor: desde hoteles y restaurantes hasta operadores turísticos, guías, cafeterías y transporte.
“Esto es gracias al trabajo conjunto entre el Gobierno del presidente Bukele y el sector privado”, subrayó Valdez al presentar las cifras del cierre anual.
Además del turismo costero, el renovado Centro Histórico de San Salvador ha ganado protagonismo como atractivo urbano. Durante los primeros cinco meses de 2025, se gestionaron inversiones por 20,5 millones de dólares en obras activas, y la inversión total acumulada superó los 163 millones de dólares. Esto refleja el dinamismo del sector turístico y cultural en la capital.
La recuperación de este espacio ha sumado valor a la oferta turística nacional, integrando historia, arquitectura y modernidad.
Con las miradas puestas en 2026, El Salvador se propone consolidar su posicionamiento regional e internacional como un destino integral. A su favor tiene la estabilidad interna, especialmente en términos de seguridad, lo que lo distingue de otros países centroamericanos.
La expectativa del sector es seguir creciendo con nuevos proyectos hoteleros, centros recreativos y desarrollos turísticos en zonas como lagos y costas. Este impulso ha generado un entorno atractivo para la inversión nacional y extranjera, augurando un nuevo año de expansión.
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Detrás del auge turístico se encuentra una combinación de factores: la mejora de la seguridad, la inversión pública y privada en infraestructura, y la imagen internacional del presidente Nayib Bukele, quien ha proyectado al país como un destino moderno y seguro, lo que ha despertado interés y curiosidad en mercados internacionales.
El surf como punta de lanza
Una de las claves del éxito ha sido el posicionamiento de El Salvador como destino de surf. Playas como El Tunco, en La Libertad, se han convertido en íconos entre surfistas profesionales y aficionados. El país ha sido sede de torneos internacionales, atrayendo a deportistas, organizadores y fanáticos que, tras su paso, se convierten en promotores espontáneos del destino.
Esta estrategia no solo ha fortalecido la marca país, sino que ha dinamizado sectores como el alojamiento, el transporte turístico, la gastronomía y los servicios especializados.
Impacto económico y generación de divisas
La ministra de Turismo, Morena Valdez, estimó que El Salvador generó más de 3 500 millones de dólares en divisas en 2025 solo en el sector turístico. Esta cifra considera toda la cadena de valor: desde hoteles y restaurantes hasta operadores turísticos, guías, cafeterías y transporte.
“Esto es gracias al trabajo conjunto entre el Gobierno del presidente Bukele y el sector privado”, subrayó Valdez al presentar las cifras del cierre anual.
El Centro Histórico como ancla cultural
Además del turismo costero, el renovado Centro Histórico de San Salvador ha ganado protagonismo como atractivo urbano. Durante los primeros cinco meses de 2025, se gestionaron inversiones por 20,5 millones de dólares en obras activas, y la inversión total acumulada superó los 163 millones de dólares. Esto refleja el dinamismo del sector turístico y cultural en la capital.
La recuperación de este espacio ha sumado valor a la oferta turística nacional, integrando historia, arquitectura y modernidad.
2026: un año para consolidar la marca El Salvador
Con las miradas puestas en 2026, El Salvador se propone consolidar su posicionamiento regional e internacional como un destino integral. A su favor tiene la estabilidad interna, especialmente en términos de seguridad, lo que lo distingue de otros países centroamericanos.
La expectativa del sector es seguir creciendo con nuevos proyectos hoteleros, centros recreativos y desarrollos turísticos en zonas como lagos y costas. Este impulso ha generado un entorno atractivo para la inversión nacional y extranjera, augurando un nuevo año de expansión.
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