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Laura Martínez Quesada
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Durante generaciones, Costa Rica se percibió a sí misma como una excepción histórica; una isla de civilidad en un istmo azotado por las tormentas de la tiranía. Nos convencimos de que nuestra democracia era un edificio terminado, una estructura de mármol inmune al paso del tiempo y a la ambición de los hombres.
Hoy, la realidad nos sacude con una bofetada de lucidez: la democracia no es un paisaje estático, es un organismo vivo ,frágil y vulnerable ,que se erosiona hasta el colapso cuando el ciudadano olvida su historia y abandona su puesto de vigilancia.
Lo que hoy presenciamos es el rostro nefasto del populismo y el autoritarismo; un fenómeno que responde a una tendencia global de erosión democrática ; pero que en Costa Rica se ha agravado , por la responsabilidad directa del Poder Ejecutivo . Han decidido apartarse de nuestra tradición de consenso , para instaurar la confrontación permanente como su principal herramienta de ejercicio del poder .
Este discurso no nace en el vacío : se alimenta hábilmente del descontento , legítimo , de sectores que han sido invisibilizados y olvidados por muchos años , utilizando ese dolor real , no para sanar brechas sociales , sino para fracturar la paz social y posicionar en esos colectivos , a las instituciones como obstáculos de progreso para sus vidas .
Dentro de esa gestión la estrategia ha sido clara , debilitar la credibilidad en la prensa , en los órganos de control del Estado , en el Poder Judicial , en la policía judicial , la fiscalía de la República , y en la descalificación permanente de las diputaciones en la Asamblea Legislativa . Al atacar al primer poder de la República , a los órganos de investigación y fiscalización , se intenta crear un terreno de impunidad y descrédito, donde la verdad sea sustituida por la narrativa oficial .
Se ha instaurado el miedo como el más evidente y eficaz mecanismo de control . La descalificación sistemática de los adversarios y la invención de enemigos , que no existen, son herramientas para justificar el asedio . Grupos en el poder que, mediante un discurso inflamatorio y simplista, pretenden desmantelar décadas de paz social.
Este estilo de gobierno utiliza la palabra no para informar, sino para intoxicar, convirtiendo la legítima frustración ciudadana en un arma de ataque contra todo aquel que se atreva a disentir. Pero el peligro va más allá de las palabras: estamos viendo con horror cómo se utilizan las instituciones gubernamentales como herramientas de persecución , para golpear a los adversarios políticos, o contra quienes piensan distinto .
Lo más doloroso de este proceso es como hemos dejado de ser protagonistas de nuestra historia para convertirnos en espectadores pasivos . Nos hemos sentado en la gradería a observar el intento flagrante de el desmantelamiento de nuestra Institucionalidad, como si fuera un espectáculo ajeno .
Usar los recursos que pagamos todos para silenciar críticas o amedrentar oponentes es la forma más baja de traición a la confianza ciudadana… de traición a la Patria y al juramento sobre una Biblia el 8 de mayo del 2022.
Este fenómeno encuentra un terreno fértil en una educación pública en crisis . Un pueblo sin pensamiento crítico y sin memoria histórica , es un pueblo condenado a ser una audiencia cautiva , a merced de quienes confunden autoridad con el atropello , y la voluntad popular con el capricho personal .
Hemos pasado de la tolerancia al aplauso por el escarnio, aceptando la descalificación del prójimo , del “ otro “, como una nueva forma de participación política.
Ante ese panorama , el proceso electoral que culmina en febrero próximo ,se perfila como un parte aguas definitivo .
No será una elección ordinaria , será un referéndum sobre el alma de nuestra Democracia .
En las urnas, el país decidirá si convalida éste modelo de debilitamiento institucional y confrontación , o exige un retorno a la deliberación .
Febrero es la oportunidad para que los sectores invisibilizados encuentren una representación que los dignifique sin destruir la República, y para que , el pueblo proteja la integridad de su Tribunal Supremo de Elecciones , hoy asediado por quienes buscan sembrar la duda para socavar la confianza del voto .
Es vital recordar que defender la democracia y las libertades está en el ADN del costarricense . !debemos recuperarlo ! .
Debemos defender la libertad e independencia de nuestros jueces ; un Magistrado o investigador que actúa bajo el miedo , el temor a la represalia política o a la descalificación pública, no puede garantizar justicia .
Nuestra identidad se fundamenta en el respeto absoluto a la opinión del otro , y en la protección de los Derechos Humanos . Si permitimos que se use el gobierno para perseguir , amedrentar, inventar enemigos , descalificar periodistas , o a magistrados , estamos firmando la sentencia de muerte de nuestra propia libertad .
Es hora de despertar del letargo ! El autoritarismo nos tienta con la revancha , pero la historia nos enseña que el odio solo hereda cenizas . Recuperemos el protagonismo cívico, exijamos una educación que libere , y no adoctrine , y volvamos a creer en el diálogo , en conversar , como la única vía del de un país mejor .
En la soledad de las urnas ,cada costarricense puede asumir el rol que la democracia reclama . Que cada voto sea un acto de rebeldía , de reflexión frente al espejo de nuestra historia .
No permitamos que el resentimiento opaque nuestra sabiduría cívica , ni que la indiferencia de unos cuantos ,entregue nuestro Estado de Derecho .
Costa Rica no le pertenece a los promotores del discurso incendiario que divide , que separa , que fragmenta, ni a quienes amenazan la institucionalidad porque les impide hacer lo que les venga en gana .
Costa Rica le pertenece a cada ciudadana y ciudadano, a la libertad de su gente , a la fuerza de su democracia , al poder de su ciudadanía , consciente , despierta . Desde aquel lejano Pacto de Concordia que nos identificó cómo Nación . Debemos reconocer que tenemos la fuerza y los sueños intactos para cambiar nuestro presente .
A pocas horas de iniciar un nuevo año , que en la lista de nuestros propósitos esté presente la esperanza, la paz social , el diálogo permanente , el respeto a la dignidad del otro , la defensa de nuestras libertades y el amor inclaudicable a la Democracia.
La entrada El Despertar de los Espectadores: Costa Rica ante la larga Sombra del Populismo y el Autoritarismo aparece primero en Semanario Universidad.
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