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Giovanni Astudillo
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El reciclaje de residuos electrónicos en Ecuador es un desafío ambiental y una oportunidad de desarrollo sostenible.
Con la creación del sistema Gtrees, modelo nacional de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, el sector privado y el sector público buscan impulsar una economía circular. La intención es reciclar dispositivos tecnológicos, reducir la contaminación ambiental y fortalecer la responsabilidad empresarial en el país.
Cada año, Ecuador genera cerca de 80 000 toneladas de residuos eléctricos y electrónicos. Es una cifra que refleja el crecimiento del consumo de tecnología y la necesidad urgente de una gestión adecuada de desechos tecnológicos como celulares, computadoras, refrigeradoras y electrodomésticos.
Si estos equipos no reciben un tratamiento técnico, sus componentes —que incluyen metales pesados como mercurio, plomo y cadmio— pueden filtrarse en el suelo, el agua y la cadena alimenticia, generando impactos en la salud pública y el medio ambiente, dice Jacinto Monserrat, director de Operaciones del Colectivo Gtrees.
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Un sistema para gestionar residuos electrónicos en Ecuador
El modelo Gtrees para gestión de residuos electrónicos en Ecuador surge como una iniciativa sin fines de lucro que integra a todos los actores de la cadena de valor tecnológica.
Participan productores, importadores, distribuidores, puntos de venta, gestores ambientales, gobiernos locales y ciudadanos. El objetivo es asegurar que los aparatos eléctricos y electrónicos reciban un tratamiento adecuado al final de su vida útil, dice Monserrat.
Esta iniciativa responde al principio de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Es una normativa ambiental que establece que los fabricantes e importadores deben asumir la gestión del reciclaje o disposición final de los equipos que introducen en el mercado.
El sistema incorpora una plataforma digital de trazabilidad para registrar importaciones, coordinar la recolección de dispositivos y garantizar que los materiales recuperados se reintegren a procesos productivos.
En la práctica, el sistema funciona mediante seis procesos: registro de importaciones, entrega de aparatos en desuso, solicitud de recolección, transporte a gestores ambientales autorizados, tratamiento técnico de los residuos y reintegración de materias primas a nuevas cadenas productivas.
Este mecanismo busca consolidar una estructura técnica y legal para la gestión sostenible de residuos tecnológicos en Ecuador, señala Monserrat.
La meta de reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos
Uno de los principales objetivos del sistema es cumplir con las metas establecidas por el Ministerio del Ambiente, que fijó un porcentaje inicial de recuperación de residuos electrónicos.
Actualmente, Ecuador trabaja con una meta anual del 5% de los equipos que ingresan al mercado, un primer paso para desarrollar un sistema de reciclaje formal, asegura Monserrat.
Aunque el porcentaje puede parecer reducido, expertos en gestión ambiental de residuos electrónicos en América Latina señalan que es una base necesaria para construir una infraestructura de reciclaje sólida.
En países donde estos modelos ya están consolidados, las tasas de recuperación pueden alcanzar entre el 10% y el 15% de los equipos descartados, dependiendo del tipo de tecnología y la participación ciudadana.
Cómo funciona el reciclaje tecnológico para ciudadanos y empresas
El sistema Gtrees busca facilitar la recolección de equipos electrónicos en desuso en todo el Ecuador mediante una plataforma digital que conecta a usuarios, empresas e importadores.
Los ciudadanos pueden registrar sus dispositivos —como celulares, refrigeradoras, televisores o computadoras— para que sean retirados y entregados a gestores ambientales autorizados.
Una vez recolectados, los equipos pasan por un proceso de desmontaje técnico de aparatos eléctricos y electrónicos, donde se separan todos sus componentes.
Este paso es clave porque muchos electrodomésticos contienen sustancias altamente contaminantes. Por ejemplo, las refrigeradoras poseen gases refrigerantes que contribuyen al calentamiento global si se liberan de manera incorrecta.
Tras el desmontaje, los materiales recuperables —como cobre, aluminio, bronce, plásticos y metales valiosos— se reincorporan a nuevas cadenas productivas, mientras que los componentes peligrosos son tratados o destruidos bajo estrictos estándares ambientales.
Este proceso forma parte del modelo de economía circular en el reciclaje de tecnología, que busca prolongar la vida útil de los recursos y reducir la extracción de materias primas.
Participación empresarial y economía circular
El sistema también cuenta con la participación de grandes empresas del sector tecnológico y comercial que reportan al sistema colectivo la cantidad de aparatos que importan o comercializan.
Entre las compañías que forman parte de esta iniciativa se encuentran Importadora Tomebamba, Whirlpool, Mabe, Corporación El Rosado, Ferrisariato, Venture Trading, Fibroacero, Medexa, Go Corp y Radio Control Electronics, entre otras.
Las empresas no solo registran las importaciones, sino que también contribuyen a difundir información entre los consumidores sobre cómo disponer correctamente de los equipos electrónicos cuando dejan de funcionar.
Esto permite que la industria tecnológica ecuatoriana avance hacia modelos de producción responsables y sostenibles.
Durante el primer ejercicio del sistema, el modelo logró recolectar cerca de 200 toneladas de residuos electrónicos, una cifra que representa un avance inicial en la construcción de una infraestructura nacional para el reciclaje tecnológico.
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