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Lucía Vásconez
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Stalin Fernando M. P. fue detenido el 29 de diciembre de 2025 en Quito. La Policía Nacional lo capturó como parte de la operación Fénix 394, tras varios años prófugo de la justicia. Las autoridades lo consideraban el segundo más buscado del Ecuador por el delito de defraudación tributaria.
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Stalin Fernando M. P., de 48 años, tenía una boleta de detención vigente y una sentencia ejecutoriada de seis años y ocho meses de prisión. Su caso forma parte del programa de Delitos de Corrupción y fue investigado por la Fiscalía con apoyo del Servicio de Rentas Internas (SRI).
La investigación se remonta a 2017. En ese año, el ahora detenido se desempeñaba como responsable del área contable de la empresa Importvac. Según la Fiscalía y el SRI, desde esa posición participó en un esquema para defraudar al Estado ecuatoriano mediante la simulación de gastos.
Importvac fue calificada como una empresa fantasma. No tenía infraestructura, personal ni actividad económica real. Sin embargo, emitía facturas por supuestas ventas de bienes y servicios que nunca existieron.
Las facturas emitidas por Importvac se usaron en las declaraciones tributarias de otras compañías, principalmente la empresa de equipos médicos ALEM. Con estos documentos falsos, las empresas inflaron gastos, redujeron la base imponible y pagaron menos impuesto a la renta.
Además, el esquema permitió generar créditos tributarios indebidos. El perjuicio económico fue calculado inicialmente en más de 5 millones de dólares y luego actualizado a más de 9,3 millones de dólares, debido al incumplimiento del pago de la deuda tributaria.
Según la acusación, Stalin Fernando M. P. participó de forma directa y consciente en la estructura de evasión. La Fiscalía sostuvo que utilizó o facilitó el uso de claves del sistema del SRI para ingresar declaraciones con información falsa.
Los peritajes tributarios concluyeron que no existía sustento real de las transacciones declaradas. No hubo pagos, contratos, comprobantes válidos ni trazabilidad económica. Los testimonios también señalaron que el ahora detenido y otro procesado en el caso, Diego Patricio D. L. actuaban como contadores de la empresa fantasma, dando apariencia de legalidad a las operaciones.
La defensa negó su participación directa. Sin embargo, los jueces consideraron que la prueba documental, pericial y testimonial, contenida en más de 80 cuerpos del proceso, demostraba su responsabilidad como coautor del delito, tipificado en el artículo 298 del COIP.
El caso se consolidó como un ejemplo de defraudación tributaria por simulación de gastos, una modalidad que no requiere dinero físico, sino el uso fraudulento del sistema tributario para engañar al Estado.
Información externa: SRI
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Stalin Fernando M. P., de 48 años, tenía una boleta de detención vigente y una sentencia ejecutoriada de seis años y ocho meses de prisión. Su caso forma parte del programa de Delitos de Corrupción y fue investigado por la Fiscalía con apoyo del Servicio de Rentas Internas (SRI).
El origen del caso Importvac por defraudación tributaria en Ecuador
La investigación se remonta a 2017. En ese año, el ahora detenido se desempeñaba como responsable del área contable de la empresa Importvac. Según la Fiscalía y el SRI, desde esa posición participó en un esquema para defraudar al Estado ecuatoriano mediante la simulación de gastos.
Importvac fue calificada como una empresa fantasma. No tenía infraestructura, personal ni actividad económica real. Sin embargo, emitía facturas por supuestas ventas de bienes y servicios que nunca existieron.
Facturas falsas y menos impuestos
Las facturas emitidas por Importvac se usaron en las declaraciones tributarias de otras compañías, principalmente la empresa de equipos médicos ALEM. Con estos documentos falsos, las empresas inflaron gastos, redujeron la base imponible y pagaron menos impuesto a la renta.
Además, el esquema permitió generar créditos tributarios indebidos. El perjuicio económico fue calculado inicialmente en más de 5 millones de dólares y luego actualizado a más de 9,3 millones de dólares, debido al incumplimiento del pago de la deuda tributaria.
El rol del detenido en el esquema de fraude tributario
Según la acusación, Stalin Fernando M. P. participó de forma directa y consciente en la estructura de evasión. La Fiscalía sostuvo que utilizó o facilitó el uso de claves del sistema del SRI para ingresar declaraciones con información falsa.
Los peritajes tributarios concluyeron que no existía sustento real de las transacciones declaradas. No hubo pagos, contratos, comprobantes válidos ni trazabilidad económica. Los testimonios también señalaron que el ahora detenido y otro procesado en el caso, Diego Patricio D. L. actuaban como contadores de la empresa fantasma, dando apariencia de legalidad a las operaciones.
La sentencia y el alcance del caso
La defensa negó su participación directa. Sin embargo, los jueces consideraron que la prueba documental, pericial y testimonial, contenida en más de 80 cuerpos del proceso, demostraba su responsabilidad como coautor del delito, tipificado en el artículo 298 del COIP.
El caso se consolidó como un ejemplo de defraudación tributaria por simulación de gastos, una modalidad que no requiere dinero físico, sino el uso fraudulento del sistema tributario para engañar al Estado.
Información externa: SRI
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