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Giovanni Astudillo
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La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner está hospitalizada en una clínica de Buenos Aires debido a complicaciones médicas derivadas de una apendicitis.
Fernández, de 72 años, permanece internada desde el 20 de diciembre en el Sanatorio Otamendi. Fue sometida a una cirugía de urgencia por una apendicitis aguda.
Desde entonces, la evolución médica de la exmandataria ha sido seguida de cerca por medios argentinos e internacionales, debido a las complicaciones posoperatorias reportadas oficialmente.
Según el último parte médico difundido por el sanatorio, la exjefa de Estado “continúa su evolución del cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada”.
El comunicado añade que la paciente presenta íleo posoperatorio, una parálisis temporal del intestino que obliga a mantener una dieta líquida estricta, sin ingesta de alimentos sólidos.
El informe médico señala además que Cristina Fernández sigue con drenaje peritoneal y tratamiento antibiótico endovenoso.
Estas condiciones clínicas explican por qué no se ha establecido aún una fecha de alta médica y por qué continuará internada “hasta la resolución del cuadro”, según precisaron las autoridades sanitarias.
El traslado de la exmandataria al centro médico marcó su primera salida desde que cumple prisión domiciliaria en su residencia del barrio Constitución, en Buenos Aires.
La salida fue autorizada por la Justicia, luego de que presentara un agudo dolor abdominal que requirió atención médica inmediata.
Desde junio pasado, Fernández cumple una condena de seis años de cárcel bajo el régimen de prisión domiciliaria, tras quedar firme la sentencia por irregularidades en la concesión de obras viales durante su Gobierno y el de su esposo, Néstor Kirchner.
La condena quedó ratificada el 17 de junio en el caso conocido como “Vialidad”, vinculado a obras públicas en la provincia de Santa Cruz, e incluye además la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Este fallo marcó un hito en la política argentina contemporánea.
A ello se suma que, desde el 6 de noviembre, la exmandataria afronta un nuevo juicio por la causa denominada “los cuadernos de las coimas”.
En este proceso, al que asiste de forma virtual, está acusada de liderar una asociación ilícita destinada al cobro de sobornos a empresarios a cambio de contratos públicos entre 2003 y 2015.
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Fernández, de 72 años, permanece internada desde el 20 de diciembre en el Sanatorio Otamendi. Fue sometida a una cirugía de urgencia por una apendicitis aguda.
Desde entonces, la evolución médica de la exmandataria ha sido seguida de cerca por medios argentinos e internacionales, debido a las complicaciones posoperatorias reportadas oficialmente.
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Parte médico y complicaciones posoperatorias
Según el último parte médico difundido por el sanatorio, la exjefa de Estado “continúa su evolución del cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada”.
El comunicado añade que la paciente presenta íleo posoperatorio, una parálisis temporal del intestino que obliga a mantener una dieta líquida estricta, sin ingesta de alimentos sólidos.
El informe médico señala además que Cristina Fernández sigue con drenaje peritoneal y tratamiento antibiótico endovenoso.
Estas condiciones clínicas explican por qué no se ha establecido aún una fecha de alta médica y por qué continuará internada “hasta la resolución del cuadro”, según precisaron las autoridades sanitarias.
Traslado médico y prisión domiciliaria
El traslado de la exmandataria al centro médico marcó su primera salida desde que cumple prisión domiciliaria en su residencia del barrio Constitución, en Buenos Aires.
La salida fue autorizada por la Justicia, luego de que presentara un agudo dolor abdominal que requirió atención médica inmediata.
Desde junio pasado, Fernández cumple una condena de seis años de cárcel bajo el régimen de prisión domiciliaria, tras quedar firme la sentencia por irregularidades en la concesión de obras viales durante su Gobierno y el de su esposo, Néstor Kirchner.
Contexto judicial y causas pendientes
La condena quedó ratificada el 17 de junio en el caso conocido como “Vialidad”, vinculado a obras públicas en la provincia de Santa Cruz, e incluye además la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Este fallo marcó un hito en la política argentina contemporánea.
A ello se suma que, desde el 6 de noviembre, la exmandataria afronta un nuevo juicio por la causa denominada “los cuadernos de las coimas”.
En este proceso, al que asiste de forma virtual, está acusada de liderar una asociación ilícita destinada al cobro de sobornos a empresarios a cambio de contratos públicos entre 2003 y 2015.
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