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Monserrat Cordero Parra
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El país finalizó el 2025 con un total de 18.969 estudiantes fuera del sistema educativo público. Esto representa una exclusión educativa del 1.9% respecto a la matrícula inicial de 980.127 personas.
De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Educación Pública (MEP), la mayor exclusión se presenta en el caso de la modalidad de Educación de Personas Jóvenes y Adultas. En este caso la matrícula fue de 109.981 personas; sin embargo, a final de año, 13.638 de ellas se encontraban fuera de las aulas.
A esta le sigue la oferta de III Ciclo Educación General Básica y Educación Diversificada, en la cual 245.573 estudiantes iniciaron el curso lectivo 2025, pero 2.903 de ellos no lo finalizaron.
Educación Técnica, por su parte, ocupa el tercer lugar con una matrícula de 109.981 estudiantes, de los cuales 1.266 salieron del sistema educativo.
En el caso de I y II Ciclo de Educación General Básica, 704 personas no terminaron el año 2025 dentro de las aulas; lo mismo que 386 en Preescolar y 72 en Educación Especial.
Estas cifras, de acuerdo con la exviceministra académica del MEP y experta en evaluación, Karla Salguero, representa una ruptura de miles de trayectorias educativas.
“La exclusión de cerca de 19 mil estudiantes del sistema educativo en un solo año no puede relativizarse únicamente por su proporción porcentual histórica”, mencionó Salguero.
Para la exviceministra, cada estudiante que abandona el sistema es un claro reflejo de la incapacidad estructural de este para garantizar el derecho efectivo a la educación. Asimismo indicó que la exclusión educativa, desde una perspectiva técnica, constituye un indicador crítico de desigualdad social y vulnerabilidad acumulada.
“La evidencia demuestra que una persona estudiante fuera del sistema se relaciona estrechamente con factores como el rezago en los aprendizajes, las condiciones socioeconómicas adversas, la falta de acompañamiento oportuno y las brechas territoriales persistentes”, mencionó.
“En el contexto actual, marcado por el aumento de la inseguridad y la fragmentación social, la desvinculación del sistema educativo debilita uno de los principales mecanismos de protección social y movilidad, particularmente para las poblaciones jóvenes en mayor condición de riesgo”, agregó.
Finalmente, Salguero destacó que se debe revisar la necesidad de fortalecer la respuesta estructural del sistema educativo. En esa línea, se deben implementar políticas públicas robustas orientadas a la prevención y la identificación temprana del riesgo de abandono.
La inversión en el sistema educativo también es importante. En su criterio, esta garantiza un abordaje integral que ofrece trayectorias educativas continuas y significativas para todas las personas.
La entrada Costa Rica finalizó el 2025 con casi 19.000 estudiantes fuera del sistema educativo público aparece primero en Semanario Universidad.
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