I
Irene Vallejo
Guest
La columna de la autora de El infinito en un junco
Un niño con equilibrio precario pronto descubre la dureza del suelo y el perfil afilado de las esquinas. Tu hijo aprendió a andar con dificultades, a costa de dibujar en su cuerpo un mapa de heridas, raspaduras y cicatrices. Mil veces recuerdas tenerlo en brazos, tras un fracaso de la verticalidad, susurrándole palabras tranquilizadoras en suave compás, mientras él dejaba largas estelas de mocos e...
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