A
Alexis Sinchire
Guest
Barcelona SC y Sergio Núñez parece que unirán sus caminos para la temporada 2026, en un mercado de fichajes donde el club amarillo apunta a reconfigurar su ataque tras la salida de Octavio Rivero.
Sergio Núñez aparece como una firme alternativa en Barcelona SC para ocupar ese espacio, con antecedentes en el fútbol de su país y un recorrido que alerta a los hinchas amarillos por su poca producción goleadora.
La posible llegada de Sergio Núñez a Barcelona SC genera expectativa y, al mismo tiempo, abre la comparación directa con Octavio Rivero, el atacante al que está llamado a reemplazar.
Núñez desarrolló su carrera profesional en el fútbol uruguayo, con un breve paso por el AE Larisa de Grecia, en clubes como Liverpool, Cerrito, Peñarol y Danubio, equipo en el que tuvo mayor continuidad durante la última temporada.
En ese período acumuló 37 partidos oficiales, con cinco goles anotados, cuatro asistencias y un total de 2 048 minutos jugados.
A partir de esos registros, su promedio goleador es de un gol cada 409 minutos. En términos de partidos, necesitó 7,4 encuentros para convertir un gol, un dato que no habla nada bien de un centrodelantero.
Más allá de los números, Núñez se caracteriza por ser un atacante móvil, con capacidad para jugar fuera del área y participar en la construcción ofensiva.
La comparación inevitable es con Octavio Rivero, quien dejó la vara alta durante su paso por Barcelona SC. El delantero uruguayo en el 2025 disputó 38 partidos oficiales con el club, en los que convirtió 14 goles en 2 842 minutos.
Si se trasladan esos números a una lectura estadística, Rivero necesitó 2,7 partidos para marcar un gol, una diferencia notable respecto a los registros de Núñez en Uruguay.
En términos de minutos, su promedio se traduce en un gol aproximadamente cada 203 minutos, lo que evidencia una mayor eficacia dentro del área rival.
Esa diferencia explica por qué Rivero se consolidó como referencia ofensiva y por qué su salida obliga a BSC a buscar un perfil que no solo sume presencia, sino también impacto directo en el marcador.
Para Núñez, el reto será doble. Por un lado, adaptarse al ritmo del campeonato ecuatoriano y a la exigencia de un club que compite por títulos.
Por otro, mejorar sus registros de definición para acercarse a los estándares que dejó Rivero en el equipo torero.
Sigue leyendo...
Sergio Núñez aparece como una firme alternativa en Barcelona SC para ocupar ese espacio, con antecedentes en el fútbol de su país y un recorrido que alerta a los hinchas amarillos por su poca producción goleadora.
Más noticias:
- Barcelona SC viajó a Quito para su pretemporada 2026 con 13 juveniles
- José Gabriel Cevallos tendrá una segunda etapa en Barcelona Sporting Club
- Barcelona SC gastó más de 100 millones de dólares en su plantel desde 2019
Barcelona SC busca a Sergio Núñez
La posible llegada de Sergio Núñez a Barcelona SC genera expectativa y, al mismo tiempo, abre la comparación directa con Octavio Rivero, el atacante al que está llamado a reemplazar.
Núñez desarrolló su carrera profesional en el fútbol uruguayo, con un breve paso por el AE Larisa de Grecia, en clubes como Liverpool, Cerrito, Peñarol y Danubio, equipo en el que tuvo mayor continuidad durante la última temporada.
- Te puede interesar: Barcelona SC recuperará cuatro jugadores para el año 2026
En ese período acumuló 37 partidos oficiales, con cinco goles anotados, cuatro asistencias y un total de 2 048 minutos jugados.
A partir de esos registros, su promedio goleador es de un gol cada 409 minutos. En términos de partidos, necesitó 7,4 encuentros para convertir un gol, un dato que no habla nada bien de un centrodelantero.
Más allá de los números, Núñez se caracteriza por ser un atacante móvil, con capacidad para jugar fuera del área y participar en la construcción ofensiva.
Octavio Rivero tuvo mejores números en BSC.
La comparación inevitable es con Octavio Rivero, quien dejó la vara alta durante su paso por Barcelona SC. El delantero uruguayo en el 2025 disputó 38 partidos oficiales con el club, en los que convirtió 14 goles en 2 842 minutos.
Si se trasladan esos números a una lectura estadística, Rivero necesitó 2,7 partidos para marcar un gol, una diferencia notable respecto a los registros de Núñez en Uruguay.
En términos de minutos, su promedio se traduce en un gol aproximadamente cada 203 minutos, lo que evidencia una mayor eficacia dentro del área rival.
- Te puede interesar: Barcelona SC presentó su primer refuerzo para la temporada 2026
Esa diferencia explica por qué Rivero se consolidó como referencia ofensiva y por qué su salida obliga a BSC a buscar un perfil que no solo sume presencia, sino también impacto directo en el marcador.
Para Núñez, el reto será doble. Por un lado, adaptarse al ritmo del campeonato ecuatoriano y a la exigencia de un club que compite por títulos.
Por otro, mejorar sus registros de definición para acercarse a los estándares que dejó Rivero en el equipo torero.
Martha Fierro nos dejó en jaque mate
- Información externa: Barcelona SC
Sigue leyendo...