M
Maria Nuñez Chacón
Guest
El tipo de cambio del dólar ha tenido un comportamiento a la baja durante el último año, de hecho, a inicios del 2026 ha mostrado una tendencia marcada, haciendo más fuerte al colón, incluso mostrando niveles no vistos hace 20 años. Este fenómeno no es exclusivo de la economía costarricense, sino que se ha presentado en gran cantidad de países en todo el mundo.
Al 23 de febrero de 2026, el tipo de cambio de referencia para la venta se ubicó en ₡476,4 por dólar estadounidense, desde el 1.° de enero del 2026 ha disminuido un total de ₡25,01, al pasar de ₡501,4 a ₡476,4, lo que equivale a una apreciación acumulada del colón cercana al 5% en apenas mes y medio, según un análisis del Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (OES-UNA).
“La última vez que el dólar se situó en torno a ₡476 fue en junio de 2005, es decir, hace más de 20 años. Asimismo, el máximo reciente se registró el 23 de junio de 2022, cuando el tipo de cambio alcanzó ₡698,4 por dólar. Desde entonces y hasta el 23 de febrero de 2026, el tipo de cambio había disminuido aproximadamente ₡222, lo que representa una reducción cercana al 32%”, detalló Roxana Morales, economista y coordinadora del OES-UNA.
De acuerdo con el más reciente Informe de Política Monetaria (IPM) del Banco Central de Costa Rica (BCCR), este comportamiento se da en un entorno caracterizado por un mayor volumen de transacciones en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), variaciones en el superávit cambiario en ventanilla y una participación más activa del Banco Central de Costa Rica (BCCR) mediante operaciones propias y de estabilización.
El IPM reportó que hay países que han tenido una caída mucho más significativa del tipo de cambio del dólar en relación con sus monedas, por ejemplo, al 23 de enero de 2026, en China el yuan se apreció un 4,6% en relación con la moneda estadounidense; en Perú, un 10,9%; en Reino Unido llegó al 9,8%; en Brasil, un 12,3%. En la zona Euro fue aún más marcada con un 12,7%; en Suiza el franco adelantó al dólar en 14,8% y el peso mexicano experimentó una apreciación del 17,2%.
Según Róger Madrigal, presidente del Banco Central, este comportamiento obedeció, entre otras razones, a eventos como los recortes en las tasas de interés y el elevado nivel de deuda de Estados Unidos, un mayor apetito por riesgo de los inversores y la recuperación de algunas materias primas, como el cobre, que son críticas para economías como la chilena.
Asimismo, influyeron otras características particulares de algunos países, como las diferencias en las tasas de interés, que atraen flujos de capital, tal es el caso de Brasil, México y Colombia, el envío de remesas a los países de origen de la fuerza laboral “inmigrante” en Estados Unidos y la estabilidad macroeconómica en la región.
Monedas que reflejan una guerra
De acuerdo con el economista Leiner Vargas, el mundo experimenta actualmente una guerra comercial y como consecuencia una guerra de monedas, en la que el juego es entre dos grandes potencias: Estados Unidos y China. Antes la lucha era cambiaria, hoy es por mercados en los que circulan.
“Efectivamente, Estados Unidos ha venido apostando por una expansión monetaria, sobre todo, pensando en la reactivación de su economía y en la mayor competitividad hacia afuera, mientras que China busca consolidar relaciones económicas con países en donde su moneda sea el eje central, esencialmente los BRICS (asociación económica de países emergentes como Brasil, Rusia, India, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Etiopía, Indonesia e Irán)”, explicó el experto.
China se ha posicionado en naciones como Canadá, Brasil, Gran Bretaña, España y aprovechando sus relaciones con el bloque oriental, Rusia, Sudáfrica, India; y en ese contexto, el aumento en la masa monetaria global ha desplazado al dólar y mejorado la posición de esas monedas.
Por su parte, Europa, que ha visto fortalecido el euro frente al dólar, pierde competitividad, ya que al debilitarse la moneda estadounidense sus productos se abaratan para los consumidores, al mismo tiempo que las exportaciones europeas hacia Estados Unidos se encarecen.
Exceso de dólares en Costa Rica: reflejo de esta guerra
En dicha discusión global, Costa Rica es muy pequeña y tiene una relación comercial muy grande con Estados Unidos, por lo que no es de extrañar que el país esté mostrando un efecto indirecto de guerra global de monedas, que implica la llegada de dólares en exceso.
“No necesariamente hablamos de dólares que provengan del narcotráfico, pueden colocarse comprando tierras, infraestructura, empresas e inclusive con bonos de deuda costarricense. En ese contexto, la economía está mucho más vulnerable que otras en la región, pero aún así, si miramos lo que pasa en el resto de América Latina, también tienen esos procesos de apreciación de monedas”, aclaró Vargas.
Precisamente, añadió el economista, el exceso de dólares que tuvo Costa Rica en 2025 y principios de 2026 es reflejo de un resultado que, por un lado, resulta favorable, ya que demuestra que la economía nacional es resiliente y los inversionistas tienen la confianza suficiente para traer el capital, pero también se ha convertido en un problema, dado al ingreso extraordinario de divisas frente a un dólar que determina el precio de los productos locales en el mercado internacional.
Al igual que Europa, esta realidad hace al país menos competitivo para exportar, más caro a nivel mundial y provoca problemas de deterioro de competitividad en sectores vitales para la economía, como el turismo o las exportaciones de bienes.
“Frente a todo eso, hay ganancia para los importadores; aquellas personas que tienen deudas en dólares; incluso el mismo Gobierno, con un abaratamiento de su deuda. Tenemos perdedores y ganadores, sobre todo en un mercado tan pequeño como el costarricense, con un Banco Central que juega con muy poco margen de incidir, lo que se traduce en caídas importantes en el tipo de cambio en períodos muy cortos”, añadió el economista.
Parte del impacto que sufre una economía como la costarricense, donde se vuelve un consumidor neto y un menor exportador, es la destrucción del empleo, lo que coincide con la realidad nacional de los últimos años: una economía menos competitiva, con menor empleo y, consecuentemente, cada vez más importadores de productos.
Caída del dólar en el mundo
La depreciación del dólar frente a otras monedas durante el 2025 fue generalizada, incluyendo a Costa Rica. Las monedas locales que se vieron más fortalecidas frente a la divisa extranjera fueron la corona sueca, el peso colombiano, el peso mexicano, el franco suizo, el euro y el real brasileño.
La entrada Al igual que en Costa Rica, dólar baja frente a otras monedas en el mundo aparece primero en Semanario Universidad.
Sigue leyendo...