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Vinicio Chacón Soto
Guest
Desde la publicación de su primer libro, Futuro secuestrado, la criminóloga Tania Molina Rojas advirtió que para enfrentar a la delincuencia organizada es necesario romper con ideas como la supuesta excepcionalidad costarricense.
En diciembre presentó Crimen organizado transnacional: una mirada hemisférica, nuevo libro en que clama porque se entienda que lejos de ser excepcional, Costa Rica está prácticamente en el centro del desarrollo del Crimen Organizado Transnacional (COT) a nivel continental, en particular en lo que determina como el corredor Panamá – México y el Caribe.
Molina Rojas, candidata a la Vicepresidencia por el Partido Liberal Progresista (PLP), al ser entrevistada por UNIVERSIDAD destacó el aporte en el nuevo texto de Robert Bacon, quien “tiene una visión desde los Estados Unidos con su experiencia como exmilitar y es curioso porque estudió ciencias políticas aquí en la UCR”. También el de Douglas Farah, “un periodista de los mejores en todo el hemisferio”, quien aborda el tema de los cuatro momentos u “olas” de desarrollo del COT en el continente y elabora sobre la cuarta ola, caracterizada por la diversificación de las actividades ilícitas y el peso del armamento estadounidense. También al chileno Pablo Zeballos, considerado experto en inteligencia y terrorismo internacional.
Costa Rica es un país absolutamente enfermo, pero hay complicidad del Estado, de las instituciones
Dijo que la idea de invitarlos fue “unir todas esas visiones y hablar del peso que tiene Estados Unidos con las armas de fuego”, pues “han sido facilitadas para asesinar a nuestra gente, a los latinoamericanos”.
Usted acuña el concepto de la “narcoestatización” para designar el proceso de penetración de la delincuencia organizada en las funciones del Estado. Apunta que Costa Rica está en una etapa incipiente, pero ¿qué tanto?, porque también menciona que al no tener ejército, deberíamos fortalecer los mecanismos civiles, como el Poder Judicial, la policía, las instituciones y tampoco lo estamos haciendo.
— Yo toco la captura del Estado y la narcoestatización con casos puntuales de toda América Latina, incluso señalo y pongo con nombres y apellidos el caso del triple agente que es Celso Gamboa, pero hay que meterse 100% a hacer una investigación. Una muy buena referencia para hacerlo es el sistema penitenciario porque hay demasiada corrupción. En el libro (se menciona) los grupos armados, las pandillas, las olas del narcotráfico, los grupos que han nacido dentro de los sistemas penitenciarios que controlan 100% las cárceles, espacios que son cerrados, y ¿quiénes son los que tienen que estar a cargo de esos espacios? El Estado. Por eso el Estado está absolutamente contaminado.
El Poder Judicial lamentablemente está muy deslegitimado por el populismo actual de ultraderecha conservadora, que es el chavismo. Uno de los peligros más sofisticados y más grandes por los que ha transitado este país es el chavismo y el populismo punitivo, la narrativa de la mano dura y el discurso fuerte, muy “trumpista” también.
Perfectamente podríamos esperar que Trump salga en los próximos días a hacer prácticamente un direccionamiento para que Costa Rica vote por el chavismo y la continuidad, lo que pasó en Honduras.
Mientras estemos en esta línea actual, populista y además de ultraderecha y de fragmentación permanente, ninguna estrategia es suficiente ni alcanza, porque se necesita a los tres poderes de la República sí o sí. No podés estar peleando con la Asamblea Legislativa, deslegitimando a la Contraloría General de la República, los pesos, los contrapesos, como hizo El Salvador, que es una dictadura de derecha, o como ha hecho Venezuela y las dictaduras que había en América Latina.
Siempre he pensado que el único tráfico de cocaína que preocupa a los estadounidenses es el que ellos no controlan…
—Exactamente.
¿Qué impacto tiene en la lucha contra el COT que Estados Unidos suelte a Juan Orlando Hernández (expresidente hondureño condenado por narcotráfico) por orden directa de la Casa Blanca?
—Mucho impacto. Es la doble moral y el eterno juego del gato y del ratón y de la guerra contra las drogas, que ha sido por más de 50 años comprobada como una guerra fallida. Esto es un negocio que es parte del PIB (Producto Interno Bruto), no solo de los Estados Unidos, sino de todos nuestros países.
Hay que poner más acento en otros mercados: La trata, el tráfico, la extracción del oro, la minería ilegal como tal, todo lo que nos pasa a nosotros en el país y dejar de hablar solo de kilos de cocaína, porque es más que eso. Además desde la tercera y cuarta ola (de desarrollo del COT en este siglo, según se explica en el segundo capítulo del libro), no solo cambian la ruta, sino que hay un ascenso de las drogas sintéticas de las que nadie habla en este país.
Trump es un populista radical, peligrosísimo para el hemisferio. Ahora hay una gran preocupación con lo de Venezuela, pero más allá de que tenía que pasar o no, la extracción de un narco dictador como (Nicolás) Maduro, así es como se abren brechas para que eventualmente Estados Unidos haga lo que le dé la gana, no solo con con Venezuela, que es un hecho que van por el petróleo y además lo dicen sin ningún sonrojo.
Es muy peligroso lo que pasó con (Juan Orlando) Hernández, pero no me sorprende por la forma política de ser de Trump, incluso ya está haciendo amenazas sobre las elecciones que vienen de medio periodo, prácticamente como amenazó al pueblo de Honduras: voten por este títere o los vamos a sancionar. No me sorprendería que haya una amenaza para Costa Rica de que nosotros tengamos que votar por el chavismo, o lo que está pasando con Colombia (elecciones presidenciales el 31 de mayo).
Vea la doble moral, porque ellos se van al Caribe. En la primera ola (de desarrollo del crimen organizado hemisférico) se traficaba la cocaína directamente con el cartel de Medellín: Colombia – Caribe – Estados Unidos. Desde la segunda ola, con el ascenso del cartel de Cali, las rutas cambian. El cuentazo de Trump es “vamos para el Caribe para extraer al narcodictador”, pero por el Caribe no se mueve la droga como se mueve por la vía terrestre y como se mueve por el Pacífico y como se mueve por Centroamérica y por México, Honduras produce cocaína.
Nadie habla en este país de las importaciones. Aquí entran miles de miles de miles de millones, entran partes de armas de fuego para ensamblar en el país. Por eso digo que todo es una doble, triple moral.
Es que hay dictaduras de derecha y de izquierda y narcoestado de derecha y de izquierda. ¿Por qué no atacan Ecuador? Porque son “mis amigos”. Entonces, es un narcoestado, pero si es de derecha tiene licencia, o Costa Rica con un narcoestado incipiente.
Para Molina Rojas, “uno de los peligros más sofisticados y más grandes por los que ha transitado este país es el chavismo y el populismo punitivo, la narrativa de la mano dura y el discurso fuerte, muy ‘trumpista’ también”. (Foto: Kattia Alvarado)
La intervención en Venezuela fue precedida por la campaña de destrucción de lanchas en el mar Caribe con más de 100 personas muertas, sin que se sepa qué investigación hubo detrás. Al mismo tiempo, Cuba detuvo al capo del fentanilo (Zhi Dong Zhang) que proveía a los carteles mexicanos. Lo quiero que me explique es: el cartel de los Soles ¿es algo real, existe?
— Sí. Lo que dijo recientemente la justicia (estadounidense, al presentar cargos contra Maduro) fue simplemente que no es una estructura. En el capítulo de Robert (Bacon) explica muy bien cómo los nodos criminales y las estructuras son distintas ahora, son sistemas adaptativos complejos.
Lo que ellos salen a decir es que no es una estructura per se como cártel, pero que los Soles existe, es un grupo criminal narcotraficante que opera en red, que sí es transnacional pero que no se le puede dar la denominación de cártel. Es un poco como la famosa incongruencia entre declarar o no un grupo criminal como un grupo terrorista, que fue lo que hizo Estados Unidos también, obviamente, porque ellos vienen desde hace rato trabajando por etapas todo esto.
Hacer una declaratoria del cártel de los Soles, del Tren de Aragua como organizaciones terroristas les permite ponerle la pata encima de otra forma. Maduro entonces no es el líder supremo de ese cartel de Los Soles, sino que lo que hace es blanquear capitales, que de eso se supone que sí tienen evidencia. Pero no es que se dice que el grupo criminal no existe, es que el grupo criminal no es un cártel.
Lo hacen al 100% para poder operativizar distinto. Como es terrorismo, eso da licencia a Trump o Estados Unidos de empezar a bombardear lanchitas sin preguntar, (de forma) extrajudicial, que es una locura, porque supuestamente van por el Caribe con cocaína.
Lo que está pasando en Venezuela es muy preocupante. Es una demostración de poder, el régimen y va a seguir. Era lógico que iban por el petróleo.
Hay que entender que todo lo que está pasando desde Panamá hasta México y el Caribe es absolutamente distinto, que es transnacional, que Costa Rica no estaba ni está preparado y estamos en una situación histórica hipersensible con el populismo actual y con el populismo punitivo principalmente.
Además con apoyos que ya han sido absolutamente declarados como el de (el dictador salvadoreño Nayib) Bukele. En los próximos días lo que viene es el tema de la penetración en las campañas políticas, que yo sí creo que el Tribunal Supremo de Elecciones le queda debiendo a los costarricenses en cuanto a la trazabilidad y el seguimiento que se hace, porque se blanquea cualquier cantidad de dinero en las campañas.
Pero queda debiendo por falta de capacidad, ¿no?
— Usted dice que le falta recurso humano, como le puede faltar al Poder Judicial, que también eso es muy discutible. Creo que, por ejemplo, en la etapa de investigación es donde estamos peor y que sí hace falta recurso técnico e investigadores, ya lo dijo hace muy poco el Fiscal Adjunto de Legitimación de Capitales: Costa Rica solo está persiguiendo el 1% del capital emergente, o sea, el dinero sucio, ¿por dónde está flotando? Eso no es etéreo, ese dinero está bancarizado, es parte del PIB de Costa Rica, este es un país que lava toneladas de plata y obviamente nos hace falta recurso técnico y músculo para darle un seguimiento real al dinero. Si a este país no se le da un seguimiento real al dinero sucio, difícilmente nosotros vamos a lograr bajar la tasa de homicidios.
La tasa de homicidios es la punta del iceberg, pero sí está relacionada más de un 70% con crimen organizado, con tráfico internacional, con microtráfico.
Hoy lo que está en peligro es la democracia y el estado de derecho. Ya lo dije, lo digo aquí y lo digo siempre, el crimen organizado va por la democracia de Costa Rica. Si llegan ahí, lo que van a hacer es administrar el narcotráfico, el dinero sucio y todos los mercados criminales que son los que operan en el país.
En septiembre el ministro de Seguridad Mario Zamora aseguró que en Costa Rica el clan de los Soles tenía una presencia importante y que las organizaciones “de izquierda” tienen que “poner las barbas en remojo” por sus supuestas relaciones con el Estado de Venezuela. ¿Se puede responsabilizar a una ideología por la penetración de la delincuencia organizada?
— Esto no es un tema ideológico. El COT es, como lo ha señalado Pablo Zeballos, agnóstico y poliamoroso, lo único que le interesa es tener relaciones con el poder. Ellos no están pensando en izquierdas o derechas, están pensando en el lucro. La razón de ser del narcotráfico es el dinero, meter ese dinero sucio en todo: bienes y raíces, subastas ganaderas, en todas partes. Todos hemos tenido contacto con el dinero sucio. Me parece un juego sumamente peligroso. Yo no soy de derecha, no soy de izquierda y no soporto esa falsa dicotomía de izquierdas y de derechas.
Cuando se analiza el COT o las redes ilícitas que están en todas las Américas y son hemisféricas, operan en red, su lógica es 100% mercantilista, es un asunto de economía criminal, de lograr mover su dinero. Ellos solo están pensando en dinero y en violencia, nada más.
Mario Zamora, es un yesman que recibe órdenes. Ellos se sienten absolutos ganadores ya, y saben que hay un botín. Es histórico —y UNIVERSIDAD lo ha publicado— la disminución de incautación (de cocaína), y además ahora él incluso se puso nota 100 en la evaluación del cumplimiento del plan Costa Rica Segura Plus, que me parece una obscenidad, pero la gente lo deja pasar.
Este gobierno instrumentalizó a la policía desde el principio y de eso hay evidencia, como ponerlos en en el video donde van y hacen la pseudo apertura del C5 (Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicación y Contacto Ciudadano), que es el centro de monitoreo, con la policía atrás, toda aquella semiótica y además los ponen a decir “no está solo”.
También celebró una pequeñísima disminución de la cantidad de homicidios dolosos (de 786 en 2024 a 783 en 2025), aunque no deberían ser el indicador para determinar si un país tiene violencias. La tasa (por cada 100 mil habitantes) sigue siendo de 16.7, somos el segundo país más violento de Centroamérica, el séptimo en América Latina.
El Estado de la Nación habla de una forma siempre muy eficiente sobre la relación que sí hay entre los distritos con menos desarrollo humano, pero donde extrañamente están rotando grandes cantidades de dólares y muestran la relación entre más incautaciones, más decomisos, más criminalidad, menos desarrollo humano. Todo eso hay que analizarlo.
¿Le satisface la propuesta de su Partido en términos de desarrollo social y de prevención de la penetración de la delincuencia organizada?
— Me siento muy orgullosa, todo el planteamiento de seguridad lo hice yo. Tiene mucho de “Futuro secuestrado”, hablo muchísimo de desarrollo humano. Para empezar, la política contra las drogas del ICD no está actualizada. Urge hacer en los primeros 100 días de cualquier gobierno una política nacional de prevención del delito, de delincuencia primaria que aborde de una forma multidimensional a toda la institucionalidad y el tema de economía criminal y desarrollo humano.
Este país está sobre diagnosticado. Aquí las cosas no se hacen porque no les da la gana.
Por ejemplo Sagrada Familia, todos los Hatillos, Alajuelita, el grueso de los barrios del Sur, dominados por los Lara o los Gari. Digo: saben quiénes son, dónde están, ¿qué están esperando? Michael Soto (director interino del OIJ) sale a final del año hablando del distrito tal, el distrito cual, tales lugares, ¿cómo puede ser posible que el Estado permita que en la Carpio, que es una entrada sin salida, dominen siete bandas? Para empezar, ¿por qué permitieron uno de los asentamientos populosos más grandes de toda Centroamérica en la Carpio?
Esto es un virus que se expande. Costa Rica es un país absolutamente enfermo, pero hay complicidad del Estado, de las instituciones, le tiran la maquinaria a (Álvaro) Ramos (candidato del PLN), rápidos. Yo no lo podía creer. Entraron a la casa, le revisaron todos los cuartos, la tipa del PANI (Patronato Nacional de la Infancia) tuvo a la chiquita sola dos horas, sacaron a la mamá de la habitación. Para eso sí sirve la institucionalidad, para tirarle toda la maquinaria encima. Me consta que empresarios que no financiaron la campaña de Rodrigo Chaves a quienes echaron toda la maquinaria de la Presidencia.
Ya fue con la UEI (Unidad Especial de Intervención). Ya han utilizado a la DIS (Dirección de Inteligencia y Seguridad) para perseguir políticos y diputados, incluso un diputado del oficialismo. Entonces, ¿qué es lo que viene? Es muy peligroso, yo creo que Costa Rica está enfrentando los desafíos más grandes de la historia, porque es un asunto que es mundial, porque es político y es económico.
Eso es lo que yo pretendo con el libro, que la gente sepa que es un llamado urgente a la conciencia hemisférica en un momento donde definitivamente las democracias están erosionadas, las instituciones están fracturadas, porque también hay gente que tiene miedo en la academia, la prensa tiene miedo, hasta en las propias familias. El gran problema de hoy son los extremos y las violencias.
Somos parte en un encadenamiento criminal donde hay violencia absolutamente irracional, esto es hemisférico y en la fragmentación actual estatal no lo vamos a lograr.
Es muy preocupante, que la gente despierte y entienda que Costa Rica no es un país seguro, es un país donde hay muchas violencias, vea los femicidios, disparados y además el desenfado con el que se cometen los crímenes.
Sigan durmiendo el sueño de los justos, este país se va a caer, está muy contaminado, eso la gente lo tiene que saber de alguna forma.
La entrada “El crimen organizado va por la democracia de Costa Rica” aparece primero en Semanario Universidad.
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